El inédito artículo de Juan José Ibarretxe arremetiendo contra su sucesor, Patxi López, tan solo siete meses después de su investidura continuó ayer levantando polvareda y no sólo por haber dado pábulo a las especulaciones sobre el posible regreso a la arena política del ex lehendakari, que mañana saldrá de nuevo a la palestra en una conferencia en Tolosa organizada por la Fundación Uzturre. También porque ha alentado la crítica a un Gobierno vasco que, según el ahora profesor, únicamente se mantiene «activo» en el «desmantelamiento» del autogobierno y de la identidad vasca pero está «en paro» en el terreno de la gestión.
Ayer fue otro ex lehendakari, Carlos Garaikoetxea, el que arremetió contra López, aunque en un tono bastante más comedido y prudente. Entrevistado en ETB, el fundador de Eusko Alkartasuna dio «la razón» a Ibarretxe al considerar que el Gabinete del PSE desarrolla una política «más de gestos que de realidades» y se mostró comprensivo con su inusual desahogo al entender que es posible que esté «dolido» por la falsa impresión que, a su juicio, han intentado trasladar sus sucesores de su etapa en Ajuria Enea.
«Ha habido gestos poco correctos con el lehendakari Ibarretxe, al pretender dar la impresión de que hoy todo cambia, de que antes no se hacían las cosas que hoy se hacen bien, de que ahora hay una sensibilidad que antes no existía cara al problema de la violencia. Son cosas que duelen y pueden provocar una actitud crítica», justificó Garaikoetxea, que también consideró «injusta» la actitud de Ejecutivo de López con la labor desarrollada por Ibarretxe en materia económica.
Así, criticó no sólo los reproches «muy poco leales» de López a su predecesor en asuntos relacionados con el terrorismo, el reconocimiento a las víctimas o la «pacificación y normalización» sino que le acusó de hacer «puro seguidismo» de José Luis Rodríguez Zapatero en la acción contra la crisis. En todo caso, Garaikoetxea no se puso a la par de Ibarretxe a la hora de calificar la labor del Gobierno vasco -el último presidente vasco nacionalista lo tachó de «vacío, ausente y sin ideas» y dijo no querer convertirse en un «crítico gratuito y demoledor». También eludió juzgar ya «la consistencia» del Gabinete López porque hasta la fecha sólo ha observado «política de gestos de escasa operatividad». «Veremos en qué se traduce todo esto a lo largo de la legislatura», concluyó Garaikoetxea, que, no obstante, sí expresó una opinión cuando menos curiosa sobre el papel de Ibarretxe en el PNV.
En pleno murmullo sobre su posible regreso a la política y una vez retirado de la primera línea, el fundador de EA le definió como un miembro «relevante» del partido jeltzale «que por sus cualidades puede tener no sólo un pasado en el PNV, también un futuro». No aclaró si hablaba de deseos o con alguna base.
«En su burbuja»
Mientras tanto, y tras la primera reacción del lehendakari López, el Gobierno vasco insistió ayer en reivindicar su tarea en este primer tramo de su mandato y en dibujar a un Ibarretxe alejado de la realidad. De hecho, la portavoz del Ejecutivo, Idoia Mendia, aseguró que «se nota» que el ex lehendakari, dedicado ahora a sus conferencias en universidades americanas, vive «a bastantes kilómetros de Euskadi».
Mendia recalcó que el Gabinete López ha estado «muy presente» y «ha hecho cosas que no se habían hecho en los últimos ocho años», como el calendario legislativo remitido al Parlamento, el pacto sobre función pública con la mayoría sindical o la puesta en marcha del diálogo social. Para el consejero de Hacienda, Carlos Aguirre, Ibarretxe «sigue en su burbuja», además de «habernos dejado un agujero económico descomunal».