El director de gabinete de la Presidencia del Gobierno, Jorge Moragas, ha presentado este martes el Informe de Seguridad Nacional, el primer «punto de situación» que elabora sobre esta materia el Departamento de Seguridad Nacional de La Moncloa.
El informe apunta al terrorismo «tanto autóctono como internacional, continúa suponiendo una de las principales amenazas para la Seguridad Nacional y combatirlo en todas sus dimensiones constituye una prioridad para el Gobierno de España».
Citando explícitamente y como «máximo exponente del terrorismo autóctono» a ETA que «se encuentra estratégicamente muy debilitada y en una situación mucho peor que en 2012. Si bien el cese de la comisión de acciones terroristas parece firme, sin contestación interna ni riesgo de escisión a corto plazo, la organización no tiene intención de disolverse, sino que pretende perpetuarse como agente político e impulsar y favorecer la actividad de la Izquierda Abertzale».
El informe destaca asimismo la disminución, respecto del año anterior, de la actividad violenta del independentismo gallego y en concreto del grupo Resistencia Galega, «cómo consecuencia de la presión judicial y de las operaciones policiales que vienen desarrollándose contra este entorno».
Respecto al terrorismo internacional, Moragas ha señalado la preocupación existente por el terrorismo yihadista retornado del conflicto en Siria, que suponen «un riesgo potencial».
«Para el terrorismo de carácter yihadista, España continúa representando un objetivo prioritario», dice el informe en este apartado. ¿El origen? Tres ámbitos: «las organizaciones terroristas implantadas fuera de nuestro país; las células o grupos presentes en España, que actúan siguiendo las actuaciones de esas organizaciones; y los actores solitarios que, de forma autónoma e independiente, y tras sufrir un proceso de radicalización, intentan cometer ataques terroristas».